miércoles, 27 de mayo de 2009

La Casona de Mary

Durante algunos años del secundario hice teatro. Era una actividad que en verdad me gustaba.

En dos ocasiones, con dos grupos distintos, me tocó protagonizar "La barca sin pescador" de Alejandro Casona haciendo de Ricardo Jordán (creo que se llamaba así el personaje).

En aquella época me fascinó la obra del escritor y leí todas los libros que cayeron en mis manos y los que pude conseguir en las librerías. Hoy lo recuerdo con mucho afecto y cariño porque me planteó infinidad de problemas.

En cualquier caso, integra esa lista de libros que temo volver a leer. En algún momento pensaba que esos libros ya no me gustarían porque estaban mal escritos y uno los había disfrutado tanto porque en verdad no entendía muchas cosas. Hoy pienso que soy yo el que arruinaría con un "realismo racionalista" su magia interna (como la del jardín).

¡Gracias Mary por el regalo!

Natalio

2 comentarios:

Ruth dijo...

La barca sin pescador es uno de mis libros favoritos de Casona. Alguna vez me gustaría que comente un poco más sobre esa lista de libros, estimado Natalio. Yo los sigo disfrutando como la primera vez que los leí. Es más, diría que cuanto más vivo y más conozco la vida, la realidad, más aprendo de esos libros y más los disfruto.

¡Gracias Mary y Natalio!

Natalio Ruiz dijo...

Si ud. los sigue disfrutando quizás lo intente, pero el temor a que la magia se rompa es muy grande. Los recuerdo con un afecto especial (cada dos por tres me vienen a la mente ideas del simpatiquísimo "Prohibido suicidarse en primavera") y no quisiera arruinar eso.

En fin, ya veremos.... no sé ni dónde andan.

Respetos.

Natalio