
Pasar canales en estos días es sinónimo de pasar Randazzos diciendo burradas por ahí.
Pero ayer me detuve un rato al verlo charlando con Morales Solá.
Allí, defendiendo las cifras del Indec, dijo algo más o menos así: "lo que no se dice es que por cada punto que sube del indec son nosecuántos millones de intereses más que pagan los argentinos".
Es sabido que la razón que se da para desfigurar los índices de precios (y que es verdadera aunque no la única ni la principal) es engañar a los giles oligarcas del extranjero que nos prestaron plata.
Es sabido también que cada vez nos creen menos en el exterior aunque se resisten a pensar que un Estado sea tan infantil y obcecado como para "institucionalizar" mentiras indefendibles.
Es sabido también que a los empleados de empresas multinacionales (que se embromen por trabajar para capitalistas oligarcas) no les pueden aumentar los sueldos porque la casa matriz no observa que exista inflación o algo parecido.
Todo eso era sabido y asumido con cierta resignación.
Lo que no puedo aceptar ni entender es que un funcionario del Estado se jacte públicamente de mentir y justificar la mentira. Ya no somos un país bananero y adolescente que se cree vivísimo engañando al mundo y a su gente, ahora lo decimos abierta y oficialmente.
Cuando la mentira, la corrupción, la arbitrariedad y otros males se institucionalizan, muestran y hacen oficiales es que la herida se profundiza casi al punto de ser incurable.
Natalio