viernes, 19 de febrero de 2010

Se va otro grande: Ariel Ramirez



Se fue otro grande. Otros mucho menos grandes se fueron con más bombos y platillos...

Era muy zurdo (al menos hace años) y creo que era ateo, por lo que no tenía mucho en común....

Pero era un excelente músico, grande de verdad.

Tuve la suerte, en su profunda humildad, de compartir un café y un par de horas de charlas con él.

Estando con un grupo de amigos a la salida de un evento le dijimos:

-Maestro, lo admiramos mucho, ¿no querría venir a tomar un café con nosotros?

-Si le avisan a mi hija que no llego a cenar sí- dijo y entró al café.

Charlamos de todo.

Atesoro el relato de la historia de la misa criolla y de cómo Charly Gacía a los cuatro años de edad, en Canal 7, le dijo a Falú que su guitarra estaba desafinada...

Cantemos una oración en su memoria.

Natalio

14 comentarios:

Coronel Kurtz dijo...

No dudo de sus dotes como músico, advierto. Ni siquiera de su profundidad como pensador. Pero me revienta que hoy su "Misa criolla" se escuche en todas las parroquias, basílicas y catedrales del país. Lo mismo pasó en la arquitectura con las iglesias tipo Bauhaus. ¿Puede hacer arte sacro quien no cree? El beato Fra Angélico, cuya fiesta fue ayer, decía que no.

Natalio Ruiz dijo...

No necesito aclararle, mi estimadísimo Coronel, que comparto su espanto referido al uso litúrgico de la Misa Criolla.

De todos modos yo distinguiría música sacra y música litúrgia para hablar de las creencias del autor.

En el caso, la Misa criolla no me desagrada en sí, aunque no la considero litúrgica y ni siquiera sé si es propiamente "sacra".

Por otra parte veo muy difícil de determinar eso de la creencia, porque no "creo" que exista nadie que no "crea" en nada y respecto a Qué cree cada uno.... es complicado. Cuántos "religiosos" o curas vemos diciendo cosas contrarias o incompatibles al "Credo".

En fin, muy largo, es para debatirlo en un post.

Respetos.

Natalio

Juan Ignacio dijo...

Qué interesante porque a raíz del comentario primero yo pensaba eso que dice Natalio: qué difícil eso de determinar quien cree o quien no.

Están las declaraciones verbales, están los sacramentos, por supuesto. En esa línea habría que decir que quien no está bautizado no puede hacer arte sacro.

O arriesguemos más: ¿es deber estar en gracia para hacerlo?

Bueno, Fra Angélico por algo lo habrá dicho. Qué interesante, que interesante. Seguire las alternativas de este tema si prospera. Algo de afuera, por supuesto, pues conozco muy poco.

Gracias.

Coronel Kurtz dijo...

Por supuesto, mi estimado Natalio, que todos creemos en algo, pero creo que usted entiende a qué apuntaba.

Rábano Mauro, Santo Tomás de Aquino, Jacobo de Vorágine y unos cuantos otros eran creyentes (más o menos perfectos o avanzados) y, por tanto, sus construcciones musicales, además de técnica, reflejan una fe, y de allí brotaron hermosos himnos como el "Veni Creator Spiritus", el "Lauda Sion" o el "Stabat Máter" -- cada uno de ellos verdadero tratado de teología. El "sensus fidei" y el paso de los siglos fue separando lo bueno de lo malo, hasta que los burócratas clericales los borraron de un plumazo para introducir el "Jesús te seguiré", "Dulce doncella" o "Somos gente nueva".

Natalio Ruiz dijo...

Claro que lo entiendo! (y además me hizo reir con la comparación)

Pero por eso también distinguía la música sacra de la música litúrgica y de la música de contenido religioso (y agregaría todavía más matices a la cuestión).

Y ahí es donde creo que está el misterio. Me tiemblan las patas al escuchar el requiem de Mozart, el de Bhrams, el de Lizt, el de Beethoven, etc. Y sin embargo, tenían todas situaciones religiosas diferentes.

Digo, a veces estas manifestaciones indican más que las palabras o las obras....

Por eso no era de contrera o de relativista que quería meter matices sino porque creo que hay algo extraño ahí.

Da para más pero lo voy a pensar más para ponerlo en orden.

REspetos musicales.

Natalio

Moro dijo...

El obrar sigue al ser, dice el conocido axioma. A mi modo de ver, también el producir le sigue.

Un abrazo.

Javier Vicens y Hualde dijo...

Benedicto XVI ha hablado de un "esteticismo" que busca la belleza desinteresándose de la verdad y del bien. En realidad es una actitud algo superficial ante la belleza y ante la misma realidad. Sin embargo la "via pulchritudinis" de la que habla el Papa, ese camino que conduce a Dios por la belleza no ha sido recorrida únicamente por creyentes. ¿O sí?

Natalio Ruiz dijo...

Gracias a Moro y al Padre por los comentarios que comparto!

Justamente a lo que se refiere el padre (con la cita del Papa) es a lo que apuntaba. Y eso (la búsqueda religiosa a partir o "por" la belleza) es en definitiva el "ser" al que sigue la producción...

En fin, habría que afinarlo más todavía.

Respetos.

Natalio

Ps: y esa idea (la de que la belleza en tanto verdadera es buena,etc.) es la idea fundante de todo el otro blog.

Coronel Kurtz dijo...

De acuerdo con todos, pero ¿y si la vía pulchritudinis no nos lleva a Aquél que es la belleza y somos (por ej.) agnósticos pertinaces hasta el fin de nuestros días?

Igualmente, la cuestión que planteo es otra y va por el lado de lo que dice Natalio, ¿puede hacer música litúrgica "ex nihilo" alguien que no cree en aquello que escribe y/o compone? ¿No se trata efectivamente de un mero esteticismo como el de la cita del Papa que trae don Javier?

Respecto a los ejemplos de música clásica o culta religiosa pretendidamente litúrgica, es curioso que quien dio pié al trastorno litúrgico que padecemos confesó a Guitton que lo había hecho para poder escuchar a Mozart en la iglesia. El caso es que ni siquiera escuchamos el Réquiem de Mozart (música elitista -y, por lo tanto, extra litúrgica- según los cánones del santuario de Luján, por ej.), sino bodrios como "No podemos caminar", "Pescador de hombres" o "Esta es la luz de Cristo".

Javier Vicens y Hualde dijo...

Yo distinguiría: hacia dónde va el camino y hasta dónde está uno dispuesto a llegar. Cualquier empeño sincero por buscar la belleza, el bien y la verdad es camino hacia Dios. Muchos de nosotros no tenemos el talento necesario para recorrer esos caminos y Dios lo sabe: por eso se ha revelado a los hombres. Pero no hay que olvidar que ha hablado de muchas maneras antes de su manifestación plena en Cristo. Y sigue hablando.
Lo que el Coronel Kurtz escribe acerca "No podemos caminar" y otros bodrios, lo comparto plenamente. Debo decir, sin embargo, que se trata de ejemplos de música sacra y, además, litúrgica. De discutible excelencia, sí, pero sacra -porque ha sido dedicada a Dios y no suele interpretarse en las discotecas o en las fiestas de sociedad- y litúrgica porque anda impresa en cantorales litúrgicos. Lo mejor que puede decirse de esa música -en mi opinión- es que es popular y, en ese sentido, religiosa.
Quisiera añadir -y ya termino- que en la Iglesia, como en el Arca de Noe, hay de todo. Ni toda la música sacra y litúrgica es excelente ni todos los templos son San Pedro de Roma ni todas las homilías dominicales son las de San Ambrosio de Milán. Yo rezo por don Ariel Ramírez. Quizá él, desde el cielo, pueda inspirar a nuestros artistas y animarnos a todos a buscar, sinceramente, a Dios.
Perdón por la longitud del comentario y por el estilo clerical, es que soy cura de pueblo.

Ruth dijo...

Estoy de acuerdo con muchos, pero me identifico sobre todo con los comentarios del Coronel. Igual lo que quería decir es un pedido: Por favor, Natalio, lleve este tema al living! Me gustaría oír otras voces que no sé si pasan por acá, y es un plato que merece una cena especial...

Javier Vicens y Hualde dijo...

Vuelvo porque he ojeado el blog del Coronel y he encontrado -además de un delicioso texto de Newman sobre la peculiar concepción inglesa de la caballerosidad expresada por un católico inglés y culto- un dato sobre el mismo Coronel. Dice en su perfil que, entre sus películas favoritas está Apocalypse Now. No soy ningún experto pero precisamente esa dificilísima película está en mi memoria como un ejemplo de esteticismo post-moderno (o, si queremos rizar el rizo, pre-post-moderno). Uno sale echo unos zorros del cine y se pregunta si ese tipo de conmoción estética que se resuelve en citas de citas y en cultura y sofististicación no será una invitación al suicidio. El libro del Apocalipsis también es difícil. Tal como lo lee y lo entiende la Iglesia Católica es de una belleza y de una actualidad sobrecogedoras y, además, es tierno y humano y hace bien al corazón.
Vuelvo a pedir disculpas como antes y por lo mismo.

Coronel Kurtz dijo...

Estimado Padre,

disculpe que lo tuteé anteriormente pero no conocía de su estado.

Respecto a su último comentario, pensé que era obvio que no vivo en Camboya y que todo lo demás era broma (nunca he leído libros de supervivencia, etc., etc.)... justamente para evitar argumentos ad hóminem. De ese modo, el potencial lector no sabe quién soy, a qué me dedico, qué he estudiado, en qué me he especializado, qué he investigado; sino que puede criticar lo escrito por mí, dentro de su contexto y con cierta benevolencia.

Apocalypse Now es una película como cualquier otra, demasiado larga para mi gusto, y que creo que toca algunos temas interesantes, aunque -creo- el autor/director/guionista no los resuelve de la mejor manera. Quizá algún día, con tiempo y ganas, deje una entrada al respecto.

En cuanto a su penúltimo comentario, yo pensaba hasta hace relativamente poco lo mismo que usted. Sin embargo, ya no. Lamentablemente no tengo tiempo de extenderme demasiado, sólo quería que constara mi desacuerdo en este punto, v.gr. no creo que cualquier empeño de buscar una belleza, un bien y una verdad, si no van ordenadas a Aquél que de quien se predican estos trascendentales, sea un camino a Dios; pues justamente se es bello, se es bueno y se es vero en cuanto se participa de lo bello, lo bueno y lo verdadero de Dios, pero sino, no. Tampoco creo que cualquier música dedicada a Dios sea sacra, ni que por el hecho de figurar en cancioneros sea litúrgica. Existen criterios objetivos para determinarlo tanto por vía de tradición como por vía de autoridad. Finalmente, es discutible que esta música sea popular (de hecho es de autor bastante contemporáneo y fue adoptada de arriba hacia abajo), que el hecho de ser popular la haga religiosa (en cualquier cancionero como los recopilados por Carrizo a comienzos del siglo XX -que sí era música popular- se pueden encontrar numerosas muestras de música popular no religiosa), y, que el mero hecho de ser popular la haga buena.

Podemos tocar en un fogón o en una peña (hasta en un retiro) alguna canción de la Misa Criolla de Ariel Ramírez, pero en Misa... mmmmmm

En fin, vuelvo a repetir que no tengo tiempo y pido disculpas por meterme así nomás en el entrevero. Sólo quería dejar constancia. Dios mediante, en algún momento entraré en detalles.

Javier Vicens y Hualde dijo...

Amable Coronel Kurtz: Lo de Camboya me hizo gracia, como la foto de su perfil. Luego vi Apocalypse Now entre sus películas favoritas y pensé que de ahí había sacado su nombre. Luego me metí en ese jardín frondoso de mi último comentario y aquí estoy para presentarle mis respetos. De ningún modo pretendía ofender y si usted escribe algo sobre esa peli lamentaría perdérmelo.
Un cordial saludo.